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La otra cara del oxígeno. La meditación combate el estrés oxidativo.

El mundo rico ha declarado la guerra a los radicales libres. Se multiplican los supermercados de “organic food”, los restaurantes de comida vegana y los artículos sobre los mejores batidos verdes antioxidantes, al tiempo que se promocionan los suplementos de melatonina como elixir de la eterna juventud .

Pero ¿qué son los radicales libres ? ¿qué es el estrés oxidativo ?. Tenemos un conocimiento empírico de que los materiales se oxidan con el paso del tiempo hasta su destrucción. Se oxida una pieza metalica a la intemperie, una manzana troceada y de una manera menos perceptible, a una escala temporal diferente, eso mismo le sucede a nuestro organismo.

Todas las células requieren para su supervivencia de  una fuente de energía que haga posible el mantenimiento de las funciones fisiológicas. Atendiendo a como obtienen su energía podemos distinguir entre los organismos autótrofos, que la obtienen  directamente del sol (fotosíntesis) y los organismos heterótrofos como el nuestro, que requieren de una fuente externa de alimento. Así en cada una de las células que componen nuestro cuerpo hay un número variable de centrales donde se procesa el alimento (glucosa) para obtener energía. Son las mitocondrias en las que mediante la fosforilación oxidativa se obtiene energía en forma de ATP a partir de la glucosa disponible. Dicho proceso supone la trasferencia de electrones y la generación de especies de oxígeno intermedias altamente reactivas, los famosos radicales libres, como el radical superóxido y el radical hidroxilo, moléculas que pueden resultar muy tóxicas debido a su voracidad por intercambiar electrones con moléculas próximas que pueden resultar alteradas. Para minimizar el riesgo de la formación de radicales libres hay una enzima, la citocromo oxidasa, que se encarga de gestionar la trasferencia de electrones dentro de la mitocondria. Aun así, se estima que entre un 1 y 2 % del oxígeno que respiramos escapa a su control generando radicales libres. Para combatir esta fuga, en una segunda línea de acción, las células disponen de otras enzimas como la superóxido dismutasa y la catalasa que destruyen los radicales libres que se encuentran a su paso. Además hay muchas sustancias que son ingeridas en la dieta que actúan como antioxidantes como la vitamina C y la vitamina E.

El estrés oxidativo es una situación en la que el balance homeostático entre la formación de radicales libres y la actividad antioxidante en el organismo se ha alterado. En consecuencia pueden producirse mutaciones genéticas en los ácidos nucleicos, y alteraciones en las proteinas y grasas con efectos dañinos para la salud. Si bien es cierto que las células cuentan con moléculas reparadoras de los destrozos causados por los radicales libres, en ocasiones estos daños se acumulan con efectos devastadores para el organismo.

Sería deseable contar con mecanismos que potenciaran la generación endógena de moléculas antioxidantes. ¿Hay algo que podamos hacer, además de adoptar una dieta rica en sustancias antioxidantes? ¿podemos influir en las células de nuestro organismo haciendo que fabriquen más enzimas antioxidantes ? Hay numerosas evidencias que así lo demuestran.

Daniele Martarelli y otros colegas del Departamento de Medicina Experimental y Salud Pública de la Universidad de Camerino, publicaron en 2009 en la revista Evidence -Based Complementary and Alternative Medicine un artículo titulado: “Diaphragmatic Breathing Reduces Exercice-Induced Oxidative Stress”.

El estudio se llevó a cabo con 16 ciclistas después de 8 horas de intenso ejercicio. Los atletas fueron seleccionados por tener en análisis preliminares, niveles comparables de cortisol, melatonina, antioxidantes y valores de estrés oxidativo.

Los participantes en el ensayo fueron divididos en dos grupos. El grupo de respiración diafragmática RD formado por ocho deportistas fue entrenado previamente para relajarse concentrándose en la respiración  (Los autores lo definen como un ejercicio de meditación). Finalizadas las ocho horas de ejercicio dedicaron una hora a la realización de dicho ejercicio en un lugar tranquilo. Los atletas del grupo control GC dedicaron el mismo tiempo a descansar leyendo tranquilamente .

Este estudio demuestra que la meditación reduce el estrés oxidativo inducido por un ejercicio intenso.

Sabemos que el cortisol es una hormona  que se libera como respuesta al estrés e inhibe las enzimas antioxidantes. Al contrario, la melatonina es una hormona con gran poder antioxidante. En el ensayo los niveles de cortisol eran similares en los dos grupos antes del ejercicio y al finalizar el mismo. Sin embargo decrecieron significativamente en RD después de la hora de meditación y se mantuvieron  por debajo durante la noche y las 24 horas siguientes en relación al grupo GC. La concentración de melatonina fue significativamente superior en el grupo RD . Estos resultados permiten a los autores proponer, con buen criterio, la meditación para mejorar la forma física y acelerar la recuperación de los deportistas.

Asi que : la meditación es una muy buena manera de gestionar el estrés oxidativo, manteniendo a raya los niveles de cortisol y asegurandose una suficiente presencia de enzimas antioxidantes, lo que a mi juicio permite afirmar que es una buena vía para combatir los efectos del envejecimiento y prevenir en buena medida las enfermedades asociadas al mismo.

La melatonina además de su extraordinario poder antioxidante es una hormona que regula el ciclo circadiano y está implicada en la modulación del sistema endocrino y del sistema inmune. Segregada por la glándula pineal se trata de una hormona que juega un papel importante  en el control del sueño y requiere de la oscuridad para su secreción. Estudios epidemiológicos correlacionan la incidencia de cancer de mama con los mapas de luz artificial por la noche y hay evidencias que sugieren que una supresión de la melatonina está ligada al riesgo de padecer cancer asociado al uso nocturno de luz artificial.

Asegurarse un sueño reparador y una secreción adecuada de melatonina es posible con una práctica regular de la meditación.